Sos eme de mujer
y mar de vida.
Montevideo querida.
Tu sol hace que las hojas brillen,
tus pájaros cantan,
tu verde brota.
Tu aire es distinto
tu música,
es calma.
Tus calles me llevan
a un palacio dorado
donde giro y giro.
Sos muchos nombres,
vos sos todas.
Caminarte es placer puro,
divino.
Sos eme de mujer
y mar de vida.
Montevideo querida.
Me das lo que busco,
lo que espero,
lo que quiero,
lo que necesito.
Me traes a mí mismo.
En tus bares,
tus esquinas.
Que no se apague nunca tu brillo,
tu esperanza.
Que nunca se lleven tu paz,
ni tus plazas.
Vos esperame que siempre vuelvo
a tu vientre,
a tu abrazo.
Sos eme de mujer
y mar de vida.
Montevideo querida.
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